sábado, 16 de abril de 2011

Cap 4~


Sarah y Raúl llegaron a caerse muy bien desde la primera conversación en donde coincidieron con sus gustos musicales, y aunque no lo dijera, Francisco estaba molesto en demasía pero, él al igual que Sarah no lo iba a demostrar a pesar de que no hicieron más que hablar de los Beatles durante toda la hora del almuerzo. No solo no eran sus gustos, si no comenzó a notar las pocas cosas en común que tenía con ella.
-Bueno yo debo regresar antes al salón, quede con la profesora de ayudarle en unas cosas. Te esperaré allá Fran.- Le sonrió. –Ha sido todo un placer… Uhm, Rel…
La sonrisa que le demostró a él con un deje de ternura y el llamarlo por su respectivo apodo no le cayo nada en gracia a Francisco, pero tan solo sonrió y respondió. –Claro que sí, te veo allá.
-Aun no entiendo che, ¿Cómo vas en el mismo salón que ella de primero? Deberías ir en segundo.- Decía Raúl sentado en el comedor momentos después de partir ella.
-Al salir de la secundaria me tome un año de vacaciones cuando nuestra economía no dependía de la ayuda de nadie, pero este año mi padre insistió en que estudiara debido a que en cualquier momento el podía quedarse sin nada, etc etc. Se puso sentimental el viejo.
-Le pego duro el haber tenido ese problema por lo que veo. Pero supe por mi padre que pidió un préstamo y salvo sus empresas.
-Pues sí pero a que no te imaginas quien es hija del sujeto que salvo a mi viejo de la quiebra.
-No me digas que la tal Susana…
-No lo digas ni de chiste. Fue la familia Beltrán, el padre de Sarah.
-Uh…
-Sarah no sabe de esto, de hecho yo me entere por mi madre. Estaba tan angustiada sin saber de donde sacarían el dinero para los intereses y aun lo están.
-¿Y que piensan hacer?
-Ellos no sé, pero yo hablaré con el viejo Beltrán hoy en la tarde. Le diré que le dejaré el coche a su hija como pago de los intereses, por supuesto, no quiero que Sarah se entere de nada.
-Pero pues, le resultará extraño que le regales un coche. Ella no parece una chica de esas fáciles.
-De hecho, Rel… Fue más fácil de lo que piensas. Por ello Sarah esta empecinada en conseguir una chica para salir con nosotros. La apuesta fue… Conseguirte una guía de turista de tu agrado.
-Jajajá. Ahora entiendo, pero será genial si es ella misma.
-Esa no fue la apuesta… y no se lo pienso permitir.
-Uy.

Fran no había tenido tiempo de aclarar ciertas cosas con ella, no habían hablado nada en concreto y eso lo mantenía un poco preocupado, sobre todo si ese día tampoco habían conseguido hablarlo.
Finalmente llegó el jueves y las presentaciones no se hicieron esperar. A primera hora en cada uno de los salones fueron presentados dos alumnos nuevos. Entre ellos Escarlett Ibarra, quien Jony le había mencionado anteriormente a Sarah, sin embargo esta desistió de siquiera entablar conversación con ella, y mucho menos después de ser atrapada por Susana y sus amigas, quienes no perdieron tiempo en simpatizar con ella.
Sin embargo la pobre chica lucia algo tímida y poco era lo que hablaba, por lo que definitivamente descarto esa idea y se preocupo más por investigar acerca de los 6 alumnos nuevos de tercero que deberían estar presentándose en ese momento.
Y aunque Fran intentaba hablar del tema, ella sonreía y siempre lo cambiaba sin que pudiera hacer mucho al respecto, y no es que ella se escondiera, había pasado más tiempo en sus horas libres hablando con su prima por el celular ó a fuera de la escuela, que presentándole atención a él.
Así fue como poco antes de regresar a clases vio a una de las profesoras discutir con una chica de mediano cabello rojizo oscuro, pupilentes grises, piel sumamente blanca, las facciones de su cara ovalada y simple pero bonita. No parecía estar en la preparatoria. La finta que traía no era símil a la de una vaga, pero si fuera de lo común. De hecho, sus vestimentas eran algo “raras” para los gustos de Sarah. Un pantalón arrugado flojo negro con cadenas colgando desde su cintura hasta medio muslo, una blusa pegada al torso igualando a lo que seria una segunda piel, escote discreto sin contar pulseras metálicas, zapatos altos estilo botines.
Sí, esa era yo.
-¿Una rockera?- Murmuró con algo de curiosidad mientras se acercaba, de ese modo podría escuchar algo de lo que hablábamos.
~¿Cómo no? Es decir. Tengo un mes esperando la llamada. Yo traje toda mi documentación y solicite el cambio desde hace algunos meses.
~Debió haber algún error o algo pero es que todos los estudiantes de intercambio terceros ya están completos. A ver, dígame ¿Cómo se entero que hoy era día de presentaciones?
~¿Daáh? Mi hermana esta allá adentro presentándose. Ella entro con los del primero.
~¿Cómo se llama su hermana?~ Traía un folder entre manos con algunos papeles, los cuales ojeaba buscando.
~Escarlett Ibarra.~ Respondí algo irónica cruzándome de brazos.
~Sí, sí. Tenemos toda la documentación de ella pero… ah, ya vi cual fue el error. Le ruego que nos disculpe se mezclaron sus papeles con los de su hermana y hubo una confusión, ahora mismo hablo con el directo para resolver esto. Si gusta mientras tanto pasar e ir conociendo las instalaciones y… pues… ~ Ladeo el rostro en diferentes direcciones hasta que dio con la figura de Beltrán, detrás del muro cerca de la entrada. ~¡Sarah! ¿Puedes venir un momento?
Sarah se sorprendió un poco pero no escatimo tiempo en acercarse.

-Mira te presento a …
-Ericka Ibarra…- Estaba fastidiada de haber tenido que lidiar con ese error durante toda la mañana.

Seguramente se preguntarán como es posible que sepa tantos detalles de lo que ocurría o incluso sus pensamientos, y no es precisamente el que sea hermana de Edward Cullen, si no que fueron ellos mismos quienes llegaron a contarme su versión de los hechos. 

-Mi nombre es Sarah Beltrán. El problema es que tengo clases ahora y pues…
-Tomate una hora solamente para acompañarla, ya hablaré con tu profesor. ¿De acuerdo?
-Ok, si insiste.

Esa fue la forma en que nos conocimos.
Sarah me acompaño dentro de las instalaciones de la escuela y me mostro los alrededores como eran los pasillos, los salones, la dirección, los baños, etc. Era amable y cordial con su trato, algo seria pero centrada.

-Tú debes ser como de primero, ¿no?- Le dije con un solo audífono puesto en el oído contrario del lado en que venia ella, por el contrario ella con el audífono puesto en el otro oído.
-Sí. ¿Y de donde vienes tú?
-No querrás saber… Ya tengo aquí más de un mes esperando con ansia entrar a la maldi… ta escuela. Es aburrido estar solo en casa.
-¿No sales?
-No conozco muchos lugares por aquí y mucho menos gente.
-Ya me conoces a mí y puedo presentarte algunos amigos e invitarte a salir… Si quieres.
-No seria mala idea pero… seria más bien a mi hermana ya que yo asistiré a tercero y…
-Por eso- Interrumpió. –Tengo amigos tanto de segundo como de tercero. Pero bueno solo es un decir.
-Jajá, comprendo, comprendo. ¿Qué escuchas por cierto?
-Música…
-Oh, genial. Yo escucho Evanescence. Me encanta la vos de la vocalista. Amy Lee…- Intente conversar con ella aunque en ese momento no se presto mucho. Ella solo tenia un interés en ese momento y eso la hacía distraerse, a parte del hecho que de evidentemente nada que ver mis gustos con los de ella.
-Beatles… No creo que te gusten. –Mencionó tomando el aparato de su cintura para cambiar canciones.
-¿Qué tipo de música es?...- En aquel entonces era un poco ignorante en cuanto a música, solo conocía pocos grupos de un solo genero, en realidad no era que me metiera de lleno en conocer a los vocalistas.
-Uno que seguramente no te gusta, pero para mi es el mejor que existe.
-Quizás un día lo escuche…
-¿En que salón irás?- Detuvo el paso para voltear a verme con una sonrisa.
-Tercero C…- Imitando su acción detuve el paso arqueando una ceja. -¿Y tú?
-“¡Genial! Es el salón de Raúl… Aunque dudo mucho que le guste una rockera pero uhm… Bien que podría terminar acompañando a Francisco y así yo terminaría de lado de Raúl… Solo para ver que hace Fran.” Pensaba al mismo tiempo de responderme. –Primero C.
-Es el mismo que Escarlett. A la mejor se hacen amigas y sales con ella.
-Puede ser… “Y también esta la hermana. La Escarlett que Jonathan me mencionó. Joer, que complicado será esto.”
-Bueno Sarah, ha sido todo un gusto. Iré a la dirección a ver que onda con este error que hubo. Nos vemos luego.
-Claro, suerte con eso.
-Gracias.

Alguna de las hermanas Ibarra “tendría que servir” a la causa y como ultima opción sería Susana a quien había evitado durante todo el día al igual que a Fran.
Pero evitarlo a él no serviría de mucho…

-Ah, fuck…- Ya una vez en su casa siendo poco más de las 3 de la tarde se encontraba Sarah descansando con la música de los Beatles a casi todo volumen, más en cuanto escucho la puerta y vio por la ventana el auto de su amigo Francisco frunció el ceño.
-¿Qué quieres Francisco?- La seriedad en su rostro era justamente lo que el esperaba después de tanta hipocresía delante de los demás. Sabía perfectamente que sus padres, la pareja Beltrán no llegaban hasta después de las 7 a su casa, eso le daría tiempo suficiente a hablar con ella.
-Tenemos que hablar. –Dio un paso dentro de la casa empujando suave, pero a fin de cuentas empujando la puerta.
-No, no tenemos nada de que hablar. No veo porque tanto estrés de tu parte… Es decir… Solo somos amigos y si te quieras comer a la Gusana esa es tú problema.
-¿Gusana? Jah…- Aunque si le causo gracia el cambio de nombre a la pelirroja mostró algo de sarcasmo en su sonrisa.
-Sí, así es. Y si es todo estoy ocupado, chau.- Ella por su lado intentó cerrar sin decir más, cosa que impidió él rempujando nuevamente la puerta pero esta vez junto con ella y darse espacio a entrar y cerrarla.
-Que demo…
Se vio interrumpida cuando este adelanto un pie para acercarse a ella y tomarla de la cintura arrebatándole un beso de sus labios un tanto brusco, aunque Sarah intentó alejarlo golpeando y empujándolo con sus manos le fue imposible, él era más fuerte que ella y por más que lo intentará le sería imposible.
-Perdóname Sarah…- Mencionó cuando separo sus labios un corto instante y la volvió a besar profundamente. Junto sus labios ladeando su rostro en dirección opuesta en la que se vio obligada a estar y de manera lenta comenzó a abrirlos y cerrarlos reteniéndola entre sus brazos sin importar los golpes o empujones hasta que poco a poco cedió… Sarah comenzó a corresponder cerrando por fin sus ojos al deleite labial de su acompañante.
Fran no dudo ni un instante en aprovechar en cuanto ella comenzó a corresponder para presionarla a caminar hacía atrás junto con él y dar hasta el sofá de su casa, donde la recostó delicadamente sin dejar de besarla, al contrario volvió más intenso aquel exquisito jugueteo involucrando su lengua al asomarla pasándola por entre los labios de la morena en busca de la ajena, acariciándola entre la humedad de sus bocas en suaves frotes.
El rubor en sus mejillas se hizo notar enseguida, aunque el no pudiera verlo podía sentir esa timidez y agrado en su suave piel erizarse al deslizar sus manos por sus costados arrugando su blusa amenazando a subirla más allá de lo debido, sus piernas se involucraron en tan explicita escena acomodándose entre las féminas… Francisco había logrando embelesarla con tan solo un beso, y es que la verdad era que ella comenzaba a enamorarse de él…

~Continuará~

viernes, 15 de abril de 2011

Cap 3 ~


-Así ó más rápida la maldita gata.
-¡Sarah!- Exclamó mientras con sus manos alejo el cuerpo de la mujer frente a él, quien desconcertada abrió los ojos y observo la cara de cada uno de los estudiantes ahí presentes observadores de tan… “cómoda” situación. -¡Espera!- Al verla partir de ahí no hizo más que seguirla y halarla del brazo, lo que resulto bastante incomodo para ella.
-¿Qué pasa Fran? - Sonrió sin oponer resistencia.
-Escúchame…
-Sí. Dime.- Ella por su lado seguía sonriendo de manera muy suave hacía él, y que más podría hacer en ese momento, es decir, ella no iba a quedar mal delante de nadie.
-Esto… yo no…- Aunque intento explicarle se dio cuenta en la mirada de ella que de cierta manera estaba siendo una hipócrita. –Iba entrando al comedor pero ella…
-Lo jalo y lo beso a la fuerza.- Interrumpió Diana acompañada de Jonathan.
-¿Ah si? Pobrecito, pero aclara las cosas con ella, no la dejes así, ok?- Nunca mostró una sonrisa mas tierna como la que tenia en el rostro en ese momento. –Bueno, yo también tenía que comer con ella así que mejor me adelanto.
-Sarah…- Jonathan se dirigió a ella queriendo hacerle entender, porque a pesar de su estado de ánimo “tranquilo” sabían que por dentro ella no creía una sola palabra. -¿Nos acompañas a comer? Hay algo que me gustaría decirte.
-Está bien. Comeré mejor con ustedes. ¿Vamos, Fran?
-Yo no puedo. Mi primo llega en una hora y debo ir al aeropuerto por él. Acabo de pedirle permiso al directo y justo venía a avisarles cuando…
-Muy bien. Suerte. Vámonos entonces.- Interrumpió Sarah sin dejarlo terminar avanzando directamente al comedor pasando por un lado de Susana, la cual solo hizo una cara y se regreso con sus amigas a sentar. Había hecho el ridículo de su vida, y sobre todo su enfado más que nada se debía a las burlas de los demás que discretamente murmuraban a sus espaldas. Y no era para menos, ella parecía tenerlo ahí para ella solamente y de repente este huyó para correr a darle una explicación a quien se supone solo es su amiga.

-Nosotros hablaremos con ella, vete tranquilo.- Dijo Jonathan antes de tomar de la mano a Diana e ir detrás de Sarah.
-Te lo agradecería como no tienes idea, amigo.

No hubo mas que partir, ni siquiera darle la cara a dicha pelirroja que aunque el lo negará lo atraía de cierta forma. ¿Quién hablo de sentimientos hacía ti? Pensó él camino a su coche en un erróneo intento por hacerse a la idea de que Sarah, no era chica para él por más que le pesara.

Un rato más tarde ya estaban comiendo sentados en una de las mesas a unas cuentas de distancia de la de Susana y sus amigas.
-Apenas es martes, creí que el susodicho llegaría hasta el viernes.- Comentaba Sarah jugando con el tenedor y la fruta que comía.
-Adelantó su vuelo según parece, Fran se veía muy apresurado por eso y es que lo esperaba como dices tú, hasta el viernes.- Comentó la novia de Jonathan. Diana de piel un poco más oscura que la de Sara. Teñía su cabello corto hasta los hombros de un color rubio claro y lo peinaba de modo de hacerlo rizado, contrastando muy bien con sus ojos amiélados y lindas facciones faciales. Su ropa era un pantalón de mezclilla azul bajo acompañado de una blusa gris clara.
-Pero de eso era lo que queríamos hablarte. Supe que Fran y tú tienen una apuesta y creo que esto podría ayudarte.- Comentaba mientras una de sus manos se ubicaba en la bolsa trasera de su pantalón para sacar su cartera, y de esta una pequeña foto mostrándosela a Sarah. –Ella es Escarlett Ibarra.
-Es muy bonita…- Y lo era. Tenía el cabello largo y lacio de color negro, ojos oscuros y la forma de su cara era acorazonada. -¿Quién es ella?
-Mis fuentes me informaron acerca de que Escarlett entrará en tú salón a partir del lunes, pero la presentación será el jueves. Aunque Raúl vaya a entrar en tercero, tal vez ella podría agradarle. ¿No crees? Y sería una forma de ganártela antes del fin de semana si te conviertes en su guía el día viernes que es cuando citan a los alumnos de intercambio para conocer las instalaciones.
-Entre las amigas de Susana hay chicas de segundo y de tercero, por eso es que yo había pensando presentarle alguna que fuera de su mismo salón.- Respondió.
-Deberías pensarlo y hacer lo que te digo. Si vas con el director y le comentas acerca de esto te dejará ser su guía de turista pero, es decisión tuya.- Jonathan notaba el poco agrado de Sarah por esto, aunque no dejaba de ver la foto.
-Me aburrí. Ahm… ya lo pensaré luego. Por ahora pienso más en comprarme un Ipod-
-¿Qué le pasó al anterior?- Preguntó Diana.
-Se atoro en la puerta del coche del Fran y sin querer lo jalé. Pero como antes estaba Karla y me prestaba el suyo no había echado de ver que debía comprarme uno para mi. Ahora me haría muy bien escuchar una canción de The Beatles…
-Cierto que a ti te gusta mucho ese grupo. Y es raro, por lo regular si no es reggaetón es pop o rock, jajá.
-Amor, no hablemos de basura, por favor…- Interrumpió Jonathan.
-Bueno, le prometí a Karla llamarla antes de regresar a clases, los dejo.- Se levanto de la mesa una vez terminado de desayunar y partió sin decir más, como poco a poco se le hacia costumbre hacer; pero Diana y Jonathan tan solo con un movimiento de mano se despidieron de ella.

-Amor…- Suspira. –Creo que no debemos meternos. Tu y yo conocemos muy bien a Fran y…
-Tranquila. Estoy seguro que en esta ocasión esta realmente enamorado. Apostar su coche solo por quedar bien con ella es algo que no haría por una simple aventura.- Contesto Jonathan.
-Sí… Tienes razón.

Había sido un día completamente aburrido, Francisco no volvió a la escuela ese día. Había llevado a Raúl a su casa para saludar a sus padres, comer algo, platicar, lo que normalmente es cuando se tiene alguna visita. Él era muy parecido a su primo, usaba el cabello un poco más largo de lo que usualmente era, castaño oscuro. Ojos cafés y piel blanca. Era tan atractivo como su pariente, ciertamente lo era y llamaba la atención esa sonrisa tan peculiar que se asemejaba a la de Fran, se podría decir que eran hermanos.
Por otro lado, Sarah pensaba en la posibilidad de una amistad con la chica de nombre Escarlett, aun que sinceramente ella no deseaba mucho el aceptar ayuda del mejor amigo de Fran, mejor sería si solo conoce a alguien de tercer año por ‘casualidad’, de esa forma no se complicaría la existencia.

Pasó ese martes y llegó el miércoles, el día en que Raúl aparecería a la hora del almuerzo para ir conociendo la preparatoria en su nueva Ciudad de Querétaro.  
Una de las primeras cosas en la lista de Francisco, era el presentarle sus amigos, por ende, al primero que conoció fue a Jonathan.

-¿Y qué tal el D.F? Por algo huiste de ahí.- Preguntaba Jonathan.
-Jajá. Pasó que hubieron algunos problemas en la escuela y pues, creo que era mejor cambiarme. De que te agarran las malas compañías no te sueltan y mi madre pues se preocupa mucho por mí.- Respondió Raúl.
-¿A quien te violaste Rel? Ese cuento es demasiado viejo para creérmelo, jajá.- Riendo dijo Fran.
-El problema no es a quien me viole, si no a quien me violaré.
-Uuuhhhhhh. ¿Ves Jony?- Comentó Fran mientras reía junto con ellos. -Te dije que este tipo era de cuidado, pero no te preocupes; Sarah ya te esta buscando compañía.
-¿Sarah? ¿Quién es Sarah?- Mostró una gran curiosidad por saber acerca de ella.
-Alguien que esta fuera de tu liga, Rel. Ni se te ocurra.- Enfatizo Fran.
-¿Tu novia?
-Bueno, no creo que después de lo de ayer quiera serlo.- Mencionó Jony.
.¿Que tanto pasó ayer que llegaste con un estrés de mierda al aeropuerto? No te quise preguntar porque recién llegaba y estaba cansado, pero ahora que se menciona…
-Susana, ya la conocerás y cuando lo hagas te darás cuenta el porque cometí el peor error de mi vida. Involucrarse con esa tipa no es mejor que comerle la lengua a una víbora.
-¿Tan mala es, Fran?
-No, Rel. Si es buenísima la lagartona. Es solo que a mi me encanta la mirada de otra chica.
-Eso no te impidió comerle la lengua a la ‘lagartona’. Tampoco te expreses así de Susana, ella no tiene la culpa de ser una retrasada.- Irónico se refirió Jony.
-Agh, no quiero seguir hablando de esto. Prefiero pensar en como le voy a hacer para que Sarah me perdone esta…
-¿Te perdone? ¿Qué tengo que perdonarte Fran?
Justo en ese momento iba llegando ella; momentos antes se encontraba en el baño conversando por el celular con su prima, Karla.
-Hablando de la Reyna de Roma. Te presento a Raúl o como le decimos nosotros, Rel.
Sarah retiro un audífono de su oído para poder escuchar bien lo que decía, el cable daba hasta su cintura donde atoro con el pantalón el Ipod nuevo que había comprado.
-Mucho gusto, Raúl. ¿Te contaron que saldremos al cine el domingo en la noche? Invitaré a una amiga para que no te aburras.
-¿Ah si? Pues no, nadie me había dicho nada.- Dirigió su vista a Fran extrañado. Y es que ella lo dijo tan naturalmente, como si nada hubiese pasado y eso a la vez le daba cierto temor a Fran de haber perdido algo en ella que no podría recuperar, pero a la vez pensaba que estaba paranoico.
-Sí, y también te hace falta una guía de turistas.
-¡Sí es como la tal Susana no tengo problema!
Ese comentario hizo que la sangre de Fran bajará hasta la punta de sus dedos en los pies, ciertamente se trabo y no supo que decir en ese momento.
-¡Ah pero si te presento a Diana por favor no le digas que te hable de Susana! Se llevan muy mal y la verdad, ni a Fran ni a mi nos interesan mujeres así y bueno los veo más tarde que precisamente quede de verme con ella, adiós chicos.
Partió enseguida, sentía que los nervios lo traicionaban y sobre todo por ver a Fran estupefacto por la metida de pie de Raúl, quien capto enseguida con todo lo que dijo Jony.

-Vaya. Jonathan platicando de Susana cuando ni siquiera la toma en cuenta. Uhm… Quizás la invite a ella y en lugar de acompañarte una amiga lo haga yo, después de todo Fran parece entenderse con… Su-sa-na.
-Sarah…
-¿En serio serías mi guía de turista?- Raúl sonrió.
-Claro… No tengo problema.- Fran se había visto totalmente ignorado en cuanto ellos comenzaron a conversar. Y tan solo volvió a colocarse su audífono pero ahora con el volumen más bajo.
-¿Y que escuchas?
-¡Ah! The Beatles. El mejor grupo que existe en este mundo de shit.- Decía arqueando una ceja, mientras tomaba el aparato para cambiar las canciones hasta escoger alguna.
-Vaya a mi también me agrada mucho ese grupo, sobre todo Lennon.
-¡Jodeme! ¿Hablas en serio? ¿Te gustan los Beatles?
-Por supuesto que sí. Tengo algunos discos originales de ellos, los traje conmigo, tal vez podría prestarte algunos.
-¡¿Tienes el de Abbey Road?!
-¡Por supuesto! También tengo el The Beatles, álbum blanco.
-¡Dios! ¿Revolver?
-También lo tengo.
-¿Has escuchado While My Guitar Gently Weeps?
-¡Claro! Y me encanta.
-Oh My God… Estoy enamorada…
-Es difícil encontrar chicas con tan buenos gustos.
-Lo mismo te podría decir de los chicos.
-¡Bueno! Como aquí estorbo, mejor los dejo solos.
Sarah estaba tan fascinada con el primo de Fran y viceversa que olvidaron por completo que estaba ahí, por lo que lucia algo molesto pero más que nada… celoso.
-Perdón Fran, pero es que no me habías dicho que tu primo fuera tan simpático. Si de verdad te agrada yo pudo ser tu guía de turista.
-Encantado. ¿No tienes problema o si primo?
-Claaaaro, que no.
Aunque no lo dijo esa sonrisa en el rostro de la morena le molestó bastante.
Justicia divina pensó Sarah en cuanto se dio cuenta del enojo de Fran, aunque era cierto que le había caído muy bien él, la verdad es que más le entusiasmaba verlo tan celoso y sin que pudiera hacer nada al respecto. Ella siguió actuando normal, charlando normal, nada de lo que había pasado parecía haberle afecto en nada cuando la realidad era todo lo contrario.

~Continuará~

jueves, 14 de abril de 2011

Cap 2 ~


Al otro día en la parada de bus se encontraba Sarah, cosa extraña ya que tanto le dejaba en su casa como pasaba por ella para asistir a la escuela Francisco, sin embargo, en esta ocasión fue diferente.
Poco antes de que pasará el bus, Susana iría en camino pero al verla se extraño el que no estuviese con su amigo, por lo que detuvo el coche; un jeta rojo de ese año frente a ella.
-Hey linda. ¿Hoy te dejaron?- Menciono asomando el rostro por la ventanilla tras bajar el vidrio.
-Hoy no pudo pasar por mí.- Le sonreía tan de manera natural, como si mostrará agrado por ella, lo cual le convenció para invitarla a subir.
-Vamos nena, yo te llevo.
-¡Te lo agradezco, Susa!
A bordo de inmediato el coche, cosa raramente posible ya que por lo general Sarah siempre evitaba su compañía, no cabe duda de que algo traía en manos.
Y así era realmente.

-Es la primera vez que no te veo con él. ¿Se pelearon o algo?- Decía la pelirroja mientras manejaba.
-Mm, nop. Es solo que pues me dijo que no podría pasar por mí. {{Recuerda llegar 20 min más tarde}}- Mientras le respondía a su compañía texteaba a Francisco quien esperaba para poder salir de casa tal y como habían quedado de acuerdo desde la noche anterior. ((Muy bien. En 20 minutos salgo para allá, descuida.)) Le respondía él del mismo modo.

-Vaya, supongo tuvo algo más importante que hacer. Después de todo así es el Fran. Se le atraviesa una mejor oferta y la toma.- Una frase con doble sentido algo negativo y, de inmediato lo percibió la morena más no hizo énfasis en ello, al contrario, ignoro y tan solo respondió de forma natural.
-Sí. A veces es algo complicado poder estar con él todo el tiempo. Ay Susana, ¿podría pedirte un favor? {{¡No se como la aguantas! Es una zorra…}txt}-
-Claro que si, hermosa. Tu dime y yo hago lo que pueda.
((Te hará vomitar tu bilis. ¿Ves? Por eso nunca estaría con una mujer como ella.)) Respondió Fran.
-Veras, tu has sido muy linda y muy amable conmigo… Y la verdad yo he sido una total mal agradecida. Por lo que me agradaría si esta vez pudiera sentarme a almorzar contigo y tus amigas… ay por favor, dime que si… La verdad me encantaría mucho. {{Estoy a un paso de aventarme por la puerta pero no sin antes aventarla a ella}}- Mostro la mejor de sus actuaciones y su más tierna sonrisa.
-¡Querida! Me alegra mucho que por fin lo hayas reconocido y pues yo realmente soy un amor, por eso esta bien. Hoy te presentaré con todas mis amigas para que comiences a socializar.
-Sera un placer conocerlas… ¡Estoy tan emocionada! “Muahaha. Si supieras que de entre la bola de tipas esas solo quiero sacar una para ganarle a Francisco y quitarle el coche…”
-¡Aish, yo también!
((No quiero tener que visitarte en prisión el resto de nuestras vidas para la visita conyugal))
Al leer ese mensaje Sarah sintió la cara tan caliente y las mejillas rojas quedando atónita por unos momentos.
-¿Qué pasa? ¿Estás bien, Sarita?
Pero la molestia de escuchar “sarita” la regreso en si.
-Sí, sí. A partir de hoy, tu y yo nos llevaremos de lo más lindo “Susanita” {{Idiota..}}- Solo eso respondió en el mensaje por ultimo.
-Ahahahá, claro que si ‘Sarita’- Enfatizo su nombre nuevamente.

Por otro lado, Francisco encendía el coche apenas para partir junto a uno de sus mejores amigos, Jonathan.

-Jajajá. Lo que daría por haber visto su cara cuando leyó mi mensaje.- Comentó Fran.
-Lo que me tiene realmente preocupado es que le hayas apostado tú coche. ¿No crees que es demasiado? Digo, ¿Qué pasará si realmente encuentra a esa chica?
-Ufff. Te contaré que… Mi padre le debe una gran cantidad de dinero al padre de Sarah. Recibió el préstamo hace 3 meses para salvar la economía de mi familia, lamentablemente el por ahora no puede pagar los intereses hasta el próximo mes y esta siendo presionado.
-No me habías contando nada de esto.- Jonathan era sumamente calmo, sereno de por si. El era de piel un poco más clara pero sin llegar a ser blanco, ojos claros de color entre verdoso y gris, de cabello sumamente corto y peinado en picos al igual que Fran.
-Lo había estado pensando solamente. He notado que el padre de Sarah le tiene mucha consideración y dejarle el coche a ella seria como matar dos pájaros de un tiro.
-Pagar los intereses de tú padre y quedar bien con ella…
-Sobre todo, quedar bien con ella. Para esto tendría que hablar con el viejo y llegar a un acuerdo de modo que ella no se entere.- Remarco sus ultimas palabras ya un poco más serio conduciendo en dirección a la escuela.
-Aun me pregunto si Raúl quedará conforme con la chica que lleguen a presentarle…
-Bah, mi primo es tan idita que se conformará con cualquier cosa que lleve falda.
-Jajajá. Pero cuanta simpatía hacía el primo. Eso si te digo, a mi no me vayas a involucrar en tu grupito de amigos.
-¿Ah? ¿Qué grupito, Jony? Que yo recuerde no ando en ningún grupito.
-Ya lo estarás dentro de poco. Serán tú, Sarah, Raúl y la chica que le presenten… Por favor, no quiero ser parte de eso.
-Pero que cosas dices, yo pensaba invitarte con Diana y así salíamos los 6.
-Olvídalo, demasiada gente. Diana no gusta de andar en multitudes.
-Jajajá…

La hora del almuerzo llegó y Sarah ya era victima de Susana al ser llevada directamente al comedor, pero no sin antes…

-Hola Fran. Permíteme robarte a tú novia es que, ya teníamos planes.- Más vulgar no se podía ver pese a lo caras que eran esas ropas. Una blusa escotada de color blanca y pegada al cuerpo, sin dejarle a la imaginación lo que su sostén negro ocultaba. Así como también una falda corta de color negro y botines hasta la rodilla, sí, se veía bastante atractiva e incluso Francisco no pudo evitar barrerla con la mirada provocando un poco la molestia de Sarah al notar esto. -¿No tienes problema o si?
-Para nada yo… Quede de comer con Jony y su novia. Nos vemos más tarde y si tengo tiempo te llevo a tu casa Sarah, si no pues te aviso para que tomes el bus.- Lo que respondía él no era por ser grosero, todo era en base al plan que ya habían armado anteriormente. Fran llevaba puesto la típica ropa escolar, no uniforme pero en si un pantalón azul marino y camisa blanca.
-No tienes que preocuparte, puedo irme con Susana… digo, si ella es tan amable de llevarme a mi casa y si no, no tengo problema en pagar el bus. No sufro por dinero.- En cambio ella era más discreta con su ropa. Una blusa de manga corta ajustada a su cuerpo como una segunda piel de color morado, así como un pantalón pegado a sus piernas y cadera negro, combinándolos con un converses negros también.
El comentario que hizo Sarah era referente a esa deuda que tenía el padre de Francisco con el suyo, un comentario bastante cruel a sabiendas de la situación entre ambos hombres.
-Cierto. Olvide que las niñas de dinero no tienen inconvenientes así.- Era la primera vez que se molestaba por un comentario de ella; nunca lo había hecho, pues conocía su forma de ser pero en esa ocasión fue diferente… Y de cierta manera le dolía en el orgullo.
-Ah, jajajá… No entiendo muy bien pero como el ambiente se volvió pesado.- Sonrió jalando del brazo a la morena para llevarla consigo finalmente. –Bueno, nosotras nos vamos. Nos vemos guapo… Tal vez luego me acompañes y me muestres esos entrenamientos que haces en el gimnasio.
-Es más…- Dijo él. –Susana. Te invito a comer hoy en mi casa. ¿Te parece?
-“Pero que demonios…”- Pensó Sarah, y en su expresión no pudo evitar hacer notar no tanto la sorpresa, si no el coraje que sintió al escuchar eso.
-¡Pero me encantaría! Ay, Francisco… no sabia que … bueno, hasta calor me dio… Dame tu teléfono y yo te hablo al salir de clases para ponernos de acuerdo. ¿Si?
-Yo paso por ti. Así que Sarah, tendrás que tomar el bus.
Fue lo ultimo que dijo antes de dar media vuelta arrogante y retirarse del lugar dejando completamente atónita a Sarah pero encantada y embelesada a Susana quien sin poder disimular su emoción pego un grito de gusto retorciéndose con una sonrisa algo estúpida en el rostro.

-Susana me alegro mucho por ti y perdona si no puedo dar saltitos de gusto contigo, es solo que ando en mis días y me siento un poco mal… iré al baño, si?
-Ahm, claro! Te espero en el comedor hermosa! Yay! Quiero que estés conmigo cuando le de la noticia a todas después de presentarte. No tardes, ¿ok?
-No lo haré…

En realidad lo que deseaba Sarah era encerrarse en uno de los baños para poder llorar a gusto. No le había caído nada en gracia lo que Francisco había hecho a pesar de ser solo amigos. Amigos, después de todo solo eran eso y era algo que no dejaba de pasar por su mente.

~Escuche que llegarán varios alumnos de intercambio el jueves.
 ~Cierto, yo también. Espero que sean todos chicos y muy atractivos.
~Soñar no cuesta nada, pero se que la mayoría son chicas.

Esa conversación sucedió entre dos alumnas ajenas a quienes conocían Sarah y los demás. Fue algo que llamo su atención, de alguna manera al escucharlas pensó que si eso era cierto podría llegar alguien sin tener la necesidad de involucrarse con el grupo de amigas de la pelirroja. Pero aun así no podía depender solo de ello, un coche estaba en juego y estaba dispuesta a lograrlo, sobre todo ahora.

-“No sabia que te gustaba la basura Fran… Quizás tu primo sea mejor que tú.”- Pensaba entre lágrimas y suspiros. Ella sabia que no podía durar así mucho tiempo o la tipa seria capaz de irla a buscar hasta el baño y solo por la impaciencia de poder regar la noticia de que ella iría a comer a casa de la familia Lozano.
-“Karla como me haces falta… Si no te hubieras ido a estudiar a otra parte ahora estarías aquí conmigo aconsejándome o por lo menos me prestarías tus audífonos para escuchar los Beatles y calmarme; ya que es lo único que realmente me relaja. Después me dirías que no compre un arma para asesinar a esa tipa, y no porque sienta celos… simplemente no la tolero. De verdad… eres mi única amiga y en la única que puedo confiar… te extraño mucho.”- Pensaba.

Después de unos minutos y maquillaje volvió a la normalidad, lista para dar la cara frente a esas chicas mimadas que tendría que conocer.
Camino por el pasillo resignada dando un profundo suspiro, pero volviendo a la seriedad que sus expresiones faciales siempre demostraban.

Pero para su sorpresa en la entrada del comedor se encontraba Francisco recargado en el marco de la puerta acorralado por la pelirroja quien parecía devorar sin pudor sus labios de una sola mordida que le dio a su inferior. Para Sarah fue realmente asqueroso y sorpresivo ver el como asomaba la lengua para invadir la boca ajena, y es que solo en eso se pudo concentrar de momento sin poder creerlo.

-¿Así ó más rápida la maldita gata?- Murmuró completamente asqueada y fastidiada de esa tipa, pero no podía hacer nada, el parecía ya haber tomado su decisión.

Y aunque no era lo que parecía como muy comúnmente se dice, cuando el abrió los ojos y la vio a unos cuantos pasos intento separarse de quien se lo comía para alcanzarla e intentar darle una explicación, sin embargo la morena dio la vuelta y se alejo de ahí sin decir más.  

~Continuará~